domingo, 16 de julio de 2017

NOVENA EN HONOR A SAN SANTIAGO EL MAYOR, PATRONO DE ESPAÑA

Novena escrita por Diego Antonio Cernadas de Castro (el Cura de Fruime), a mediados del siglo XVIII, con algunas correcciones. Mons. Bartolomé de Rajoy y Munar, arzobispo de Santiago de Compostela, en 1839, se dignó conceder 80 días de indulgencia a todos los fieles que devotamente hicieren la Novena a San Santiago el Mayor.
 
ADVERTENCIA
La novena se empezará nueve días antes del día de su fiesta, que es a veinticinco de julio, o del día treinta de diciembre, en que se celebra la fiesta de traslación, o del día veintitrés de mayo, en que se celebra su aparición en la gloriosa batalla de Clavijo.
 
NOVENA EN HONOR A SAN SANTIAGO EL MAYOR, PATRONO DE ESPAÑA
 

Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
ACTO DE CONTRICIÓN
Dios y Señor infinitamente Misericordioso, sin cuyo auxilio nada podemos y nada valen nuestras obras, dignaos, Señor, concedérmele, para que os sea agradable este culto que deseo rendir a vuestro amado Discípulo y glorioso Patrón de España, a quien debemos la Fe con que os adoramos los Españoles. No mireis, Señor piadosísimo, a la gravedad de mis culpas, que humildemente os confieso. Perdonadmelas, Señor, por la Pasión y Muerte de vuestro Santísimo Hijo y dulcísimo Redentor mío, por las lágrimas de su Purísima Madre, y por el martirio de nuestro Apóstol, pues de todo corazón me pesa de haberos ofendido, por ser quien sois infinitamente amable, poderoso y justo. Quisiera antes morir que haber agraviado a vuestra inmensa Majestad: propongo firmísimamente enmendarme con vuestra gracia, que espero de vuestra misericordia, y hacer por ella todo lo posible para vivir y morir como hijo de la Santa Madre Iglesia, y de mi Padre y maestro el Apóstol Santiago, y merecer alabaros con él eternamente en la Gloria. Amén.
     
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Fidelísimo Discípulo del Divino Maestro Jesucristo, que mereciste os escogiese por una de las primeras columnas de su Iglesia, y por fundador y Patrono de las de España, que por vuestra predicación y merecimientos recibió la Fe Católica, y espera mantenerla hasta el fin del mundo. ¡Oh Padre y protector de todos los fieles, especialmente los Españoles, a quienes dejasteis por prenda de vuestro paternal amor el tesoro preciosísimo de vuestro sagrado cuerpo gloriosamente depositado en la magnífica Basílica de Compostela, a cuya espada debe España sus triunfos, en cuyo Bordón tiene su seguro arrimo, y por cuyos respetos franquea Dios la puerta de sus misericordias con tanta Indulgencia para la remisión de sus culpas: Bendito seais de todas las naciones naturales y extranjeras: aclamado seais y venerado de todas por ínclito Patrón nuestro. Gózome, Santo mío, de que de todas las partes del mundo concurran a venerar vuestras sagradas reliquias, y os pido rendidamente me alcanceis parte de los merecimientos de tantos devotos peregrinos, como con tanta fatiga, mortificacion y penitencia buscan vuestro amparo, y veneran vuestro patrocinio. Con todos ellos os amo, con ellos os venero, y con ellos quisiera ir publicando por tantas partes del Orbe, cuantas pasan en su dilatada peregrinación vuestras excelentes prerrogativas y vuestro glorioso nombre. Confirmadme, Santo mío, en la Santa Fe que os debo, y en el Santo temor de Dios que tanto necesito. Concededme del Todopoderoso el favor que os pido en esta Novena, para tener ese motivo más de daros las gracias en la Gloria. Amén.
 
DÍA PRIMERO - 16 DE JULIO
Gloriosísimo Apóstol y amantísimo Patrón nuestro San Santiago, que a la primera voz con que el Divino Maestro os llamó para discípulo suyo, os resolvisteis prontísimamtente a seguirlo, abandonando con ánimo generoso las conveniencias y esperanzas del mundo, y aún a vuestro padre, por entregaros enteramente a la voluntad y servicio del Señor: infinitas gracias doy a su Majestad por este singular beneficio que os hizo, y a Vos os ensalzo y engrandezco por la puntualísima obediencia y fidelidad con que le habeis correspondido. Bien veis, Santo mío, cuán metido me hallo en las redes de mis pasiones, preso de mi amor propio, y atado a mis temporales intereses, que me impiden seguir a Dios y atender a sus amorosos llamamientos. Alcanzadme del Señor una alentada resolución como la vuestra, para romper estos lazos y desembarazarme de todos los cuidados que me estorben el servicio de Dios, y dadme una rendida atención a sus divinas inspiraciones para aplicarlas y obedecerlas, como Vos lo hicisteis. Promoved y fomentad la Fe, la Religión, y aun la felicidad temporal de la Iglesia, y particularmente de la España que por Patrón os venera, para que imitándoos en seguir a Cristo acá en la tierra, os acompañemos también en gozar de su vista en la Gloria. Amén.
  
Aquí se rezará tres veces el Padre nuestro y Ave María, en reverencia de la vocación, predicación y martirio del Santo.
  
GOZOS
Santiago, Apóstol glorioso
De la España esclarecida
En la muerte y en la vida
Sed nuestro Patrón piadoso.
 
Al punto que habeis oído
A Jesús que os ha llamado,
Del mar del mundo arriesgado,
Las redes echais a olvido:
A su interés engañoso
Disteis pronta despedida.
En la muerte y en la vida
Sed nuestro Patrón piadoso. 
  
Viendo que de celo lleno,
Serías Rayo inflamado,
Y Jesús os dio el señalado
Título de hijo del Trueno:
De nombre tan misterioso
Se vio la verdad cumplida.
En la muerte y en la vida
Sed nuestro Patrón piadoso.
  
El secreto os confió,
Señal de su amor bien fija,
Cuando a la difunta hija
De Jairo resucitó:
Así premia amoroso
Vuestra lealtad conocida.
En la muerte y en la vida
Sed nuestro Patrón piadoso.
  
Cuando en el Tabor notoria
Hizo su inmensa grandeza,
Parte quiso su fineza
Daros en aquella gloria:
Para todo lance honroso
Su dignación os convida.
En la muerte y en la vida
Sed nuestro Patrón piadoso.
  
De su agonía en el Huerto,
Por testigo os ha escogido,
Siendo, estando Vos dormido,
Su amor con Vos más despierto:
No hay sudor, ni afan penoso,
Que de estimaros le impida.
En la muerte y en la vida
Sed nuestro Patrón piadoso.
  
Digno vuestro valor fue
De que os fiase la hazaña
De conquistar toda España,
Para el reino de la Fe:
Dejasteis, Rayo fogoso,
La gentilidad rendida.
En la muerte y en la vida
Sed nuestro Patrón piadoso.
  
Por premiar vuestros desvelos
Desde Jerusalén fina
Vino a España peregrina
La Emperatriz de los Cielos:
Templo le hicisteis famoso,
Que acredita su venida.
En la muerte y en la vida
Sed nuestro Patrón piadoso.
  
Después de tanta proeza,
De los Apóstoles fuisteis
El primero que ofrecisteis
Por la Fe vuestra cabeza:
Llevais en esto dichoso
Primacía distinguida.
En la muerte y en la vida
Sed nuestro Patrón piadoso.
  
Vivo siempre en la caricia
Con que la quereis honrar,
Muerto ya, le volvió a dar
Vuestro cuerpo alma a Galicia:
No hay con honor tan glorioso,
Nacíón más engrandecida.
En la muerte y en la vida
Sed nuestro Patrón piadoso.
  
Santiago, Apóstol glorioso
De la España esclarecida
En la muerte y en la vida
Sed nuestro Patrón piadoso.
 
Antífona: Oh Bienaventurado Apóstol, que escogido entre los primeros fuiste el primero de los Apóstoles que mereciste beber el Cáliz del Señor. ¡Oh glorioso reino de España, fortalecido con tal Patrón, y enriquecido con la prenda de su Santo Cuerpo, por cuya intercesión te hizo tan grandes favores el Todopoderoso.
  
V. Ruega por nosotros, Bienaventurado Santiago.
R. Para que seamos dignos de las promesas de Jesucristo.
 
ORACIÓN
Señor, santificad y proteged a vuestro pueblo, a fin de que ayudado por la asistencia de vuestro Apóstol Santiago, os sea agradable por su conducta y os sirva en perfecta tranquilidad de espíritu. Por J. C. N. S. Amén.
 
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
DÍA SEGUNDO - 17 DE JULIO
Por la señal de la Santa Cruz...
Acto de Contrición y Oración para todos los días.
  
Invictísimo Defensor la Fe y señalado Patrón de España, a quien el Divino Jesús distinguió con el renombre de hijo del Trueno, profetizando los fogosos incendios de caridad con que había de consumir la idolatría en estos Reinos e ilustrarlos con la luz del Evangelio, añadid a ese imponderable beneficio el de alcanzarme de Dios eficaces auxilios  para que así como Vos desempeñasteis con las obras el título que su Majestad os ha dado, verificándolo en las incansables fatigas de vuestro Apostólico celo, así yo desempeñe el nombre de cristiano, cumpliendo exactamente con las obligaciones que con Él he contraído para que en el día del juicio, en que habeis de recontar Nuestro rebaño, no me desconozcais de oveja vuestra. Lo mismo os pido para todos los fieles, especialmente los Españoles. No levanteis la mano del cuidado de su salvacion, que os costó tanto sudor. Conservadlos en paz exterior e interior, siempre triunfantes de sus enemigos visibles e invisibles para mayor gloria de Dios y vuestra, y para que seamos dignos de acompañaros en la Patria celestial. Amén.
  
Pídase la gracia que se desea obtener. Rezar tres Padre Nuestros y Ave Marías. Los gozos se dirán todos los días.
 
DÍA TERCERO - 18 DE JULIO
Por la señal de la Santa Cruz...
Acto de Contrición y Oración para todos los días.
 
Dichosísimo Apóstol, que por la fiel correspondencia a los favores del Todopoderoso Jesús os hicisteis digno de sus altas confianzas, y de que se acompañase de Vos para las obras de su Omnipotencia, llevándoos consigo para testigo de la portentosa resurreción de la hija de Jairo, yo os suplico rendidamente, por esta particular distinción que su Majestad hizo de Vos, presenteis al Señor mi pobre alma, quizá muerta por la culpa, o a lo menos lastimosamente débil y languida por su tibieza, para que su infinita piedad la resucite a la vida de la gracia, la fomente, e infunda un nuevo y vigoroso espíritu, con que en adelante le sirva con más fervor y más vivo deseo de su mayor honra. Haced, amantísimo Patrón nuestro, lo mismo con todos los infelices que están en pecado mortal, solicitando de la Divina Clemencia una especial asistencia a estos Reinos de España, para que en ellos florezca más y más la Fe, y la Religión que Vos le enseñasteis, y para que nuestras almas respiren siempre aquel aliento que Vos le comunicasteis, y lleguen vivas a la presencia del Señor y vuestra en la gloria. Amén.
  
Pídase la gracia que se desea obtener. Rezar tres Padre Nuestros y Ave Marías. Los gozos se dirán todos los días.
 
DÍA CUARTO - 19 DE JULIO
Por la señal de la Santa Cruz...
Acto de Contrición y Oración para todos los días.
 
Dilectísimo Ministro de la Majestad suprema de Dios y tan favorecido del Soberano Jesús, que no quiso en la tierra manifesta la gloria de su maravillosa Transfiguración sin que vos fueseis participante de ella, os suplico encarecidamente por aquel gozo que tuvisteis en el Tabor, cuando visteis en él reducida a un breve Mapa la Bienaventuranza eterna, que así como para subir a la cumbre, en que merecisteis gozarla, os confundisteis con la abnegacion de vos mismo, el desprecio del mundo y una rendida obediencia a los Preceptos de Jesucristo, así por los mismos medios me disponga para recibir del Señor una luz con que más claramente conozca y contemple en esta vida sus perfecciones y altísimos Atributos, para que más y más enamorado de aquella incomprehensible hermosura, desprecie por ella todas cuantas delicias me pueda ofrecer la tierra, y ponga todos mis cuidados en conseguir las del Cielo. Amén.
   
Pídase la gracia que se desea obtener. Rezar tres Padre Nuestros y Ave Marías. Los gozos se dirán todos los días.
 
DÍA QUINTO - 20 DE JULIO
Por la señal de la Santa Cruz...
Acto de Contrición y Oración para todos los días.
  
Benignísímo Padre y Patrón nuestro, tan tiernamente amado del Salvador del mundo, que no quiso apartaros de su lado en las agonías que padeció en el Huerto, y le debisteis la dulce Piedad de disimularos que estuvieseis durmiendo, mientras su Majestad, desangrandose en sudor copioso, estaba orando; yo os suplico humildemente, que así como vos, recobrado de aquel sueño supisteis pagar al Señor aquel descanso con las fatigas, desvelos y sudores de vuestro Apostólico ministerio; hasta dar la vida por Él, que la había dado por vos,  así yo, considerando la gran pérdida de tiempo que diariamente hago en estar dormido para el cuidado dei mi alma, y demasiadamente despierto para los del mundo, abra desde ahora con vuestro ejemplo los ojos, para ver cuán lejos voy del camino que me habeis enseñado, y conciba un propósito eficacísimo de desvelarme más por mi salvacíon y no perdonarme fatiga ni sudor alguno, que me conduzca para el bien espiritual de mi alma, por no degenerar de hijo vuestro y merecer por vos, y con vos, el eterno descanso. Amén.
  
Pídase la gracia que se desea obtener. Rezar tres Padre Nuestros y Ave Marías. Los gozos se dirán todos los días.
 
DÍA SEXTO - 21 DE JULIO
Por la señal de la Santa Cruz...
Acto de Contrición y Oración para todos los días.
   
Esforzadísímo Campeón de la Iglesia, animosísímo Santiago, a cuyo generoso espíritu encomendó el Supremo Rey la ardua empresa de hacer frente a la judaica perfidia, y sujetar a la Divina Ley la gentílica protervia de toda España, infinitas gracias os doy por la animosidad y la fortaleza con que habeis cumplido con este soberano encargo, y por lo mismo os suplico rendidamente, que así como plantasteis en estos Reinos la Fe y la verdadera Religión de Jesucristo, así en ellos, y particularmente en mí, cuideis de conservarla y promoverla. No ignorais, Santo mío, que en mi, y quizá en muchísimos, está muy apagada (o como muerta) la Fe por falta de obras dignas del carácter de legítimos hijos vuestros. No se pierda, amantísimo Padre, vuestro trabajo. No os avergoncemos con nuestro indigno proceder. Sacad la Espada contra nuestros rebeldes apetitos, que nos tienen en peor cautiverio que los moros. Rescatadnos de la mísera esclavitud de nuestras pasiones, barbaramente dominantes. Convertidnos, celosísimo Operario, de nuevo, para que la penitencia y el contínuo ejercicio de las virtudes acrediten que somos de la Bandera del Grande Apóstol Santiago, así en la Militante, como en la Triunfante Iglesia. Amén.
  
Pídase la gracia que se desea obtener. Rezar tres Padre Nuestros y Ave Marías. Los gozos se dirán todos los días.
 
DÍA SÉPTIMO - 22 DE JULIO
Por la señal de la Santa Cruz...
Acto de Contrición y Oración para todos los días.
 
Afortunadísimo Apóstol, tan favorecido de la Soberana Reina del Cielo, María Santísima, que le merecisteis, aun estando ella en esta vida, viniese en persona desde Jerusalén a España a visitaros, fortaleceros y significaros que era gusto de Dios y suyo le erigiéseis en Zaragoza un Templo, que fue el primero que en el Orbe Cristiano se vio consagrado a la verdadera única Deidad, y a la que le dio el humano Ser; yo os suplico por el mérito y el consuelo que tuvisteis en ejecutar tan dulce y tan honroso precepto, consagreis también mi corazon en Templo de María Santísima, y le hagáis firmísima Columna sobre la cual esté siempre dignamente colocada y servida de mis potencias y sentidos, como amabilísima Madre, y poderosísima Señora. Haced, tiernísimo devoto de esta gran Reina, que todos os imitemos en amarla y en servirla, para que así como se dignó visitaros en vida, así en ella, y en la hora de nuestra muerte nos visite, y asista hasta ponernos seguros en la Gloria. Amén.
  
Pídase la gracia que se desea obtener. Rezar tres Padre Nuestros y Ave Marías. Los gozos se dirán todos los días.
  
DÍA OCTAVO - 23 DE JULIO
Por la señal de la Santa Cruz...
Acto de Contrición y Oración para todos los días.
 
Constantísimo soldado de Jesucristo, que por servirle leal y valerosamente, no sosegasteis hasta derramar gustosamente vuestra sangre, y rendir por Él vuestra cabeza al cuchillo, yo os engrandezco y alabo por esa heroica constancia; y os suplico rendidamente me alcancéis la que necesito, para estar pronto a perder antes mil vidas que faltar a la ley que debo a mi Dios y mi Criador. Y pues vuestro celo fue tanto, que aun cuando os llevaba al suplicio, tuvisteis compasión de un paralítico dándole perfecta salud, y orasteis a Dios tan eficazmente por vuestro declarado perseguidor Josías, que le hicisteis tan amigo vuestro, que logró a vuestro lado la corona del martirio; miradme, Santo mío, con ojos de igual piedad. En mi alma, y en las de otros hay mucho que sanar, y no hay poco que convertir. Sanadnos, Patrón amable, y convertidnos. Alentad nuestro espíritu y confortadlo, para resistir firmemente los combates del enemigo, y perder cuando sea necesario, honra, vida y hacienda, antes que perder la gracia, perseverando siempre en ella, hasta poseer la Gloria. Amén.
   
Pídase la gracia que se desea obtener. Rezar tres Padre Nuestros y Ave Marías. Los gozos se dirán todos los días.
  
DÍA NOVENO - 24 DE JULIO
Por la señal de la Santa Cruz...
Acto de Contrición y Oración para todos los días.
  
Suavísimo Bienhechor y Padre de los Españoles, que en vuestra última disposición, conforme a la del Altísimo, a la que siempre os arreglasteis, tuvisteis con ellos la Paternal atención de dejarles el preciosísimo legado de vuestro sagrado Cuerpo, queriendo tuviese en Compostela su descanso, su Sepulcro y su Solio, para moveros por esta sagrada prenda a continuarnos nuestra poderosa protección: yo os alabo, os magnífico y os rindo las gracias por esta partícularísima seña de vuestro amor a los Españoles. ¿Con qué os pagaremos, Patrón amabilisimo, este imponderable favor? ¡Oh, si supiésemos estimarlo! ¡Oh, si acertásemos a darle aquel culto puro y aquella álgida veneración que nos merece! No permitais, Santo mío, en vuestros vasallos, y en los felicísimos herederos y poseedores de vuestras Sagradas Reliquias el feísimo vicio de la ingratitud. Todo el mundo os ame, os reverencie y os ensalce; pero nosotros sobre todos. Dadnos, Apóstol prodigioso, una humilde confusión de ver lo poco que hacemos en culto vuestro, a vista de lo que tantos de tan distintas Naciones ejecutan por lograr el consuelo de tocar respetuosamente las losas de vuestra Apostólica Basílica. Haced que conmutemos las penalidades y gastos de la peregrinación de otros en obras de mortificación y caridad, especialmente con los mismos peregrinos, y últimamente proteged vuestra España; prosperad sus Monarcas, aumentad sus victorias, para que reine hasta el fin del mundo en nosotros la Fe, la Religión y la gracia de Dios, que por su infinita misericordia nos lleve a acompañaros en la eterna Patria. Amén.
  
Pídase la gracia que se desea obtener. Rezar tres Padre Nuestros y Ave Marías. Los gozos se dirán todos los días.

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